Febrero 2010
La pobreza, la humildad, la penitencia y la obediencia
María es la estrella del mar. ¡Oh humildad! Ella es estrella deslumbrante, que ilumina la noche, conduce al puerto, como una llama fulgurante y que muestra al Rey de reyes que dice: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”.

