Obispo y Doctor de la Iglesia (1193- 1280)
Ángel Antonio Requena
15 DE NOVIEMBRE – Le llamaban “El Magno” por la sabiduría tan admirable. Nació en Lavingen, Suavia (Alemania), el año 1193. Era hijo de una familia noble, rica y de mucha importancia en el gobierno. Estudió en la Universidad de Padua (Italia), donde Convivió con el Beato Jordán de Sajonia, General de los Dominicos y sucesor de Santo Domingo, que le encaminó a la vida religiosa, en la Orden de los Predicadores.
En el colegio donde estudiaba, y bajando por unas escaleras, le pareció ver a Nuestra Señora, la Virgen María, que le dijo: “Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a Mí, que soy Trono de la Sabiduría? Si me tienes fe y confianza, te daré una memoria prodigiosa. Para que sepas que sí fui yo quien te la concedí, cuando vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías”. Y así sucedió.
Fue un profesor brillantísimo, tenía alumnos de muchos países del mundo. Consiguió el mérito de separar la teología de la filosofía y descubrir que las ideas del filósofo Aristóteles tenían un gran parecido con las
cristianas, que posteriormente perfeccionará su discípulo, Santo Tomás. Escribió 38 volúmenes sobre los más diversos temas: Teología, filosofía, geografía, química, astronomía, etc.
Era como una “enciclopedia viviente” y fue nombrado Superior provincial de Alemania y el Sumo Pontífice lo nombró Obispo de Ratisbona, pero a los dos años renunció a este cargo para dedicarse a dar clases y escribir. Falleció en Colonia el 15 de noviembre de 1280.




