La Hermana Enrica Rossana, italiana, habla un correctísimo castellano. En 2004, Juan Pablo II la nombró subsecretaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, lo que la convirtió en la primera mujer en ocupar un cargo oficial en el Vaticano. Ha venido a España para participar y presidir una de las mesas redondas del IX Congreso Católicos y Vida Pública.
Del Papa Benedicto XVI dijo que es espléndido, es el Papa de la profundización, del estudio, pero también de la dulzura, de la cordialidad, de la atención. Creo que el Señor ha elegido bien con los dos: Juan Pablo II y Benedicto XVI; son muy distintos, pero se complementan; los dos son grandes hombres, cada uno hijo de su cultura, y ambos, unos hombres con una fe enorme.
A sus 69 años, esta religiosa salesiana conoce a fondo la vida de la Curia vaticana. Licenciada en Pedagogía, Ciencias Religiosas y doctora en Sociología, la docencia ha ocupado la mayor parte de su vida hasta que Juan Pablo II la nombró subsecretaria de un dicasterio, un cargo oficial que no esperaba, pero que ejerce con entusiasmo.

