El 13 de Enero de 2008 es la fecha designada para la apertura solemne del Año Santo, un periodo de gracia concedido por el Papa Benedicto XVI a petición del Arzobispo de Oviedo, Mons. Osoro, con objeto de que las comunidades de la Iglesia asturiana puedan profundizar en sus valores cristianos a la sombra de la Cruz de la Victoria y de la Cruz de los Ángeles, insignias de la fe y de la historia de la región, y de cuyo rango institucional se cumplen 1200 y 1100 años respectivamente. El Año Santo durará hasta enero de 2009.
La Catedral de Oviedo y la Basílica de Covadonga serán los lugares jubilares y todos los fieles que acudan en 2008 a los mismos podrán ganar Indulgencia Plenaria en las condiciones acostumbradas por la Iglesia, es decir: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
Asimismo la Santa Sede faculta al arzobispo de Oviedo para que, “con ocasión del Jubileo Archidiocesano, en un día que habrá de señalarse previamente”, imparta “la bendición papal con Indulgencia plenaria”

