El obispo de la diócesis Orihuela-Alicante, Mons. Rafael Palmero, habló, el pasado día 25 de Octubre, en contra de la asignatura de Educación para la Ciudadanía en la Comunidad Valenciana al señalar con rotundidad que resulta «a todas luces inaceptable» y que es «impropia de un gobierno democrático».
El prelado pronunció estas palabras en el acto inaugural, en los salones del nuevo edificio del Obispado y ante más de 600 padres y profesores, la primera de las jornadas de este tipo que piensa llevar a cabo tanto la máxima institución religiosa como el resto de colectivos afectados: Colegios Diocesanos, Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), Escuelas Católicas, Ceu-San Pablo, Foro de la Familia, etc.
Como también precisó el delegado de Enseñanza del Obispado, José María Fernández-Corredor, se trata de «pasar a la acción» en contra de esta asignatura que en la Comunidad se implantará el curso que viene únicamente en segundo de Secundaria y en 2009 en quinto de Primaria.
“No vamos contra nadie - puntualizó el obispo - , pero nos preocupa un tema tan polémico y delicado, de hondo alcance educativo”. De modo que se posicionó “a favor de los niños, los jóvenes y las familias» y por un «clima de libertad en la enseñanza”. Para Palmero, al igual que para los interlocutores invitados a la jornada como el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, y el de los Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, la nueva asignatura resulta “inaceptable en la forma y en el fondo”.
En la forma porque “impone legalmente una antropología que sólo algunos comparten”, como explicó el obispo ante un salón de actos abarrotado, y en el fondo por “sus contenidos perjudiciales para el desarrollo integral de la persona, ya que impone normas de comportamiento y evalúa una determinada formación de la conciencia”. Mons. Palmero explicó que la conciencia “forma parte del ámbito interior del hombre” y que por lo mismo “debe ser iluminada por una ley más elevada” pero nunca contra el criterio de los padres “en su derecho a la educación que reciben sus hijos”, como precisó citando el artículo 27.3 de la Constitución. También hizo saber que la nueva asignatura se impone frente a la de Religión, que no es obligatoria, un motivo más por el que apoya la postura de la objeción de conciencia defendida por las instituciones, que se dieron cita ayer en un encuentro que “ni es aislado ni se agota aquí”, como indicó el delegado diocesano.

