EL Cardenal Keith O’Brien, arzobispo de Edimburgo (Gran Bretaña), ha enviado una carta, el pasado 25 de Agosto, al director de Amnistía Internacional en Escocia para comunicarle su dimisión como miembro de la organización después de que el Consejo Internacional de la misma decidiera apoyar el aborto y constatar que la nueva posición de Amnistía Internacional la pone «en contraposición con el derecho fundamental a la vida humana».
El purpurado apoya las declaraciones recientes del cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio para la “Justicia y la Paz”, para quien Amnistía Internacional «ha traicionado su misión», al abandonar su política neutral sobre el aborto. Asimismo manifiesta su solidaridad al obispo Michael Evans de East Anglia (Inglaterra), miembro activo de Amnistía Internacional durante 31 años, quien acaba de anunciar su decisión de renunciar a ser miembro de la organización por el mismo motivo.
La Conferencia Episcopal de los Estados Unidos también ha lamentado públicamente la decisión de Amnistía Internacional

