En Eslovaquia se ha inaugurado recientemente un monumento al niño no nacido de un joven escultor de ese país.
El monumento expresa no sólo el pesar y arrepentimiento de las madres que han abortado, sino también el perdón y el amor del niño por nacer hacia la madre. La ceremonia de inauguración contó con la presencia del ministro de Salud de ese país. La idea de construir un monumento a los niños por nacer fue de un grupo de mujeres, que son jóvenes madres muy conscientes del valor de toda vida humana y el daño que se inflige también a la salud de la mujer.

