El Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Mons. Juan José Omella, consideró conveniente declarar el Año Jubilar Calceatense, al cumplirse los 900 años de la muerte de Santo Domingo de la Calzada (1109 – 2009), Patrono de dicha Diócesis, fundador de la ciudad a la que da su nombre e impulsor en el “Camino de Santiago” del servicio de atención a los peregrinos. Los acontecimientos que han tenido lugar durante estos novecientos años han sido y siguen siendo un momento de gracia para cuantos visitan su tumba en este peregrinar por la vida y hacia Santiago.
El Año Jubilar tiene una doble finalidad: renovar, revitalizar la fe de los cristianos de la Dióce-sis de Calahorra y La Calzada-Logroño, de su pueblo homónimo y de todos los peregrinos.
Santo Domingo, de apellido García, nació en un pueblecito, Viloria de Rioja y cambió varias veces su apellido, en razón de la localidad, para terminar con el que le ha hecho mundialmente famoso, de la Calzada.
Santo Domingo es Patrono de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, de los Ingenieros de Obras Publicas, de los Administradores de Fincas, de Geriatras y Gerontólogos. No fue ni cura ni fraile, fue un laico sin estudios; su amor al prójimo lo adquirió, nuestro santo, en los monasterios de San Millán, de Valvanera y en el de San Felices en los Montes de Oca.
Además de adquirir una buena dosis de espiritualidad, Santo Domingo se empapó de lo que hoy llamamos profesionalidad y del aprendizaje de unos saberes que harían de él un buen ingeniero, un notable arquitecto y un excelente constructor.
Viendo los escollos que pasaban los peregrinos que iban de toda Europa a visitar el Sepulcro de Santiago en Compostela, construyó un puente en Logroño, otro sobre el Río Oja, y su gran obra: un Albergue-Hospital para peregrinos, constituyéndose alrededor del mismo un pequeño burgo, que a su muerte tomó el nombre de su fundador: Santo Domingo de la Calzada.

