Miles de peregrinos recorrieron todos los caminos que llegan hasta el Real Monasterio de “Guadalupe” (Cáceres), para participar en la fiesta popular con motivo de la festividad de la Virgen de Guadalupe, Patrona de Extremadura.
El arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Antonio Cañizares, celebró la Santa Misa, concelebrando el Arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. Santiago Aracil; y los obispos de Plasencia, Mons. Amadeo Rodríguez, de Coria-Cáceres, Mons. Francisco Cerro, de Segovia, Mons. Ángel Rubio y el de Huesca y Jaca, Mons. Jesús Sanz; el ministro de la Provincia Bética Franciscana, Fray Joaquín Domínguez; y el Guardián del Real Monasterio, fray Guillermo Cerrato, y más de cuarenta sacerdotes.
Los actos contaron con la presencia de la Reina Fabiola de Bélgica a la que el Cardenal Cañizares dio la bienvenida.
En la homilía, el Cardenal Primado, criticó el aborto y la manipulación genética, y defendió a la familia y el matrimonio entre hombres y mujeres, a la vez que pidió a la Virgen de Guadalupe que ponga sus ojos de madre sobre estas cuatro cuestiones.
El presidente de la Junta de Extremadura, Don Guillermo Fernández Vara; el del Parlamento regional, Don Juan Ramón Ferreira; y la delegada del Gobierno, Doña Carmen Pereira, también asistieron a los actos, al igual que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la región, Don Julio Márquez de Prado; y el Rector de la Universidad de Extremadura, Don Juan Francisco Duque.
Después de la Santa Misa tuvo lugar la procesión por el claustro del Monasterio. ■

