La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó, el pasado 16 de Abril, una resolución en la que exige a los 47 estados pertenecientes a esta institución "despenalizar el aborto si no lo han hecho aún", garantizar el mal llamado "derecho" a este infanticidio y levantar las restricciones para esta práctica anti-vida.
La resolución que fue aprobada por 102 votos a favor, 69 en contra y 69 abstenciones, nos muestra la calidad humana de los parlamentarios europeos. En ella se exige también respetar "la autonomía de elección de la mujer" ofreciéndole "las condiciones de elección libre y clara", para que pueda acceder a un "aborto sin riesgos" y la mejora de la anticoncepción. Todo lo necesario para pecar y matar.
La resolución también precisa que el aborto "no debe ser prohibido", ya que hacerlo no significa que se vayan a practicar menos abortos.
La ponente del informe "Acceso a un aborto sin riesgo y legal en Europa", la socialista austríaca Gisela Wurm, señaló que el objetivo de la resolución es que "la sociedad proteja (sic) a las mujeres que no desean finalizar su embarazo".
Por su parte la holandesa Christine McCafferty, señaló que en su país "el aborto legal ha permitido tener la tasa más baja del mundo" de abortos voluntarios. Se mata pero menos (sic). Hay que recordar que Holanda es pionera en aplicar la eutanasia activa, siguiente paso en esta cadena de asesinatos que empieza con los “inocentes” y acaba con los ancianos.
Con esta medida, aprobada en el Parlamento europeo, se trata de presionar a los pocos países que mantienen una legislación de Defensa de los inocentes y de la vida. El diputado maltés Leo Brincat, señaló que en Malta es imposible legalizar el aborto. ■

