Benedicto XVI envió un telegrama al cardenal Emmanuel III Delly, patriarca de Babilonia de los Caldeos (Irak), al recibir la noticia de la muerte del arzobispo Mons. Paulos Farj Rahho, de Mosul de los Caldeos (Irak) tras su secuestro, el pasado 29 de febrero.
El Papa manifestó su cercanía "a la Iglesia Caldea y a toda la comunidad cristiana" reafirmando su "deploración más decidida por un gesto de violencia inhumana que ofende la dignidad del ser humano y perjudica gravemente a la causa de la convivencia fraternal del amado pueblo iraquí". Benedicto XVI aseguró sus oraciones por el arzobispo "secuestrado al final de la celebración del Vía Crucis" e invoca la misericordia del Señor para que "este trágico acontecimiento sirva para reconstruir en la martirizada tierra de Irak un futuro de paz".

