A Mohamed Higazi le persigue la policía y los islamistas por ser el primer cristiano converso que ha osado pedir al Estado egipcio el reconocimiento oficial de su nueva fe.
Mohamed decía: "Para ellos no debo ni siquiera existir" indicó por teléfono Higazi, pues lleva unos nueve meses escondido y se ha hecho famoso con su nombre musulmán, aunque a él le gusta que le llamen por su nombre cristiano, Bishoy.
Con sus 25 años, casado también con una cristiana conversa y padre de una niña de unos tres meses, no se arrepiente de haber demandado al Estado "por defender su derecho de libertad de creencia".
A los 16 años, Bishoy comenzó a profundizar en la fe cristiana, pidiendo el bautismo a los 21 años. Fue entonces cuando empezó a empeorar la relación con su padre, y dos años después tuvo que cortar todo contacto con él.

