El obispo de Bilbao, Excmo. D. Ricardo Blázquez, se hizo eco en el mensaje de Navidad de las noticias relativas a clínicas abortistas y destacó que la interrupción voluntaria del embarazo es «un eufemismo encubridor de una acción horrible y nefanda».
Destacó que las noticias sobre las clínicas abortistas «nos han llenado de tristeza e indignación» e indicó que «el aborto procurado es la eliminación deliberada y directa de un ser humano en la fase inicial de su existencia» y señaló que la «aceptación del aborto en la mentalidad, en las costumbres y en la legislación es una señal evidente de una peligrosa crisis moral», preguntándose si «es posible que se convierta en negocio económico el sufrimiento de la mujer embarazada y la vida de un niño en gestación».
Ricardo Blázquez también mencionó el divorcio como otra «realidad preocupante» que se ha multiplicado.

