Lo cierto es que las mujeres, sobre todo las jóvenes, se encuentran en la más absoluta indefensión, pues no se les ofrece ninguna información ante la terrible decisión de interrumpir su embarazo.
Los centros de asistencia social, en general, y las clínicas abosrtistas no informan a sus clientes de las posibilidades de evitar esa terrible decisión, ni de las consecuencias físicas ni psicológicas que tendrá el aborto para ellas. Más bien las "empujan" a abortar.■

